Por Elyra Valeris — Columna de Salud y Bienestar, La Voz del Andador
Con la llegada del cambio de clima, nuestro cuerpo enfrenta una batalla silenciosa: virus, bacterias y alergias comienzan a rondar, y el sistema inmunológico se convierte en nuestro escudo natural. Cuidarlo no es cuestión de suerte, sino de hábitos.
1. Alimentación que defiende:
Incluye cítricos (naranja, limón, toronja), ajo, jengibre y alimentos ricos en zinc como las semillas de calabaza. Son aliados que refuerzan las defensas y ayudan a reducir inflamaciones.
2. Sueño reparador:
Dormir al menos 7 horas diarias permite que el cuerpo produzca citoquinas, proteínas que combaten infecciones. Dormir mal debilita tus defensas, sin importar lo que comas.
3. Movimiento diario:
No necesitas gimnasio; basta con caminar 30 minutos al día o hacer estiramientos suaves. El ejercicio estimula la circulación y ayuda al sistema inmune a detectar patógenos más rápido.
4. Manejo del estrés:
El estrés crónico libera cortisol, que reduce la capacidad del cuerpo para defenderse. Practica respiraciones profundas o meditación — tu mente también necesita descanso.
5. Contacto con la naturaleza y vitamina D:
Aprovecha la luz solar de la mañana unos minutos al día. La vitamina D es clave para activar tus defensas, especialmente en épocas frías o lluviosas.
💬 Tu salud no es un lujo, es tu base para disfrutar la vida. Cuídala con amor y constancia.
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